No creo en el amor
No creía en el amor, pero siempre vivía bajo la presión de tener una necesidad de sentir que era importante para alguien. Ese miedo se había instaurado en cada uno de mis poros y me había lastimado durante muchos años, siendo algo que me generaba ansiedad, torpeza y ahogo en mis relaciones.
Sin embargo, no creía en el amor, ni creo.
No creo en ese tipo de amor que llaman "a primera vista", porque no quiero ser la pertenencia de nadie, ni mucho menos sentirme un premio de una persona sólo por mirarme.
No creo en ese tipo de amor que se había instaurado en cada poro de mi piel por cada una de las películas románticas que había visto desde niña. Con los años, fui descubriendo, que ese amor era una especie de falsa ilusión que se respiraba de un machismo castizo y una dependencia emocional para poder seguir manteniendo un sistema patriarcal, donde las mujeres pudieran seguir siendo sumisas de algún modo.
Y después de mucho tiempo comprendí que aquello que llamaba amor, y que a día de hoy nace, es apego ansioso e inseguridad a raudales. Pero, resulta que cuando empiezo a sentirlo, mi propio sistema se revela contra mí misma, porque siempre juego muchas más cartas a mi favor.
Aun recuerdo cuando me dijeron que quizás el fallo era demostrar mi inteligencia o sensibilidad, pero me gusto libre e inteligente. Y si el sol es quien me guía en mi frontera, entonces seguiré luchando por los proyectos que siguen vigentes en mi mente, aunque deba hacerlo sin una pareja romántica, porque nunca será en solitario.
Porque el amor debe ser libertad y apoyo mutuo, debe ser entendimiento y escucha activa, debe ser comprensión y confianza entre dos personas. El amor va más allá de solo besar o acariciar con el cuerpo, va de querer con el alma. Y el amor es mucho más que el amor en pareja, ya que se extiende universalmente.
Y es ahí cuando comprendo, que quizás sí he amado, pero no como se ha impuesto desde los principios. He amado con todo mi ser y cada día de este mundo, porque soy una persona romántica, pero no al uso.
Porque las redes del amor romántico fueron mucho para mí, pero un mundo inmenso donde no existen fronteras para querer en libertad, seguirá siendo mi patrón de vida.
Comentarios
Publicar un comentario